¿Cuántas veces has recomendado un producto sin saber exactamente por qué funciona para ese cuero cabelludo específico?
¿Cuántas veces un cliente con alisado te preguntó qué tratamiento puede hacerse y no supiste qué decirle? La mayoría de los profesionales del cabello aprenden a usar productos, pero no a entenderlos. Conocen marcas, no principios activos. Aplican protocolos, pero no pueden explicar por qué funcionan ni adaptarlos cuando el resultado no es el esperado.
Deja de seguir instrucciones. Empieza a tomar decisiones informadas.